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dilluns, 28 de febrer de 2011

Otra mirada, digital

Las jornadas Otra Mirada, I Encuentro de Librerías y Editoriales Independientes Iberoamericanas, comenzaron antes de la inauguración. Ya en el AVE pudimos descubrir proyectos e ideas de editores que también se dirigían a Zaragoza y este clima de complicidad se mantuvo durante los tres días en que diferentes mesas de debate abordaron la situación del libro y la lectura a ambas orillas del Atlántico. Por este motivo, agradecemos a Paco Goyanes y Ana Cañellas de las librerías Cálamo que nos invitaran a participar, además de darles la enhorabuena por la excelente organización de las jornadas.

Jaume Vallcorba escucha a los ponentes de la mesa. De izquierda a derecha: Juan Cerezo de Tusquets editores, Enrique Murillo de Libros del Lince, Fernando García de Libros del Zorro Rojo, Samuel Alonso Omeñaca de 451 Editores, Valeria Bergalli de Editorial Minúscula, Vicente Ferrer de Media Vaca y Chusé Raúl Usón de Xordica Editorial.

En nuestra intervención acerca de la experiencia de Laie con el libro electrónico no dijimos nada nuevo. Pese a ser de los primeros en ofrecer una amplia oferta de ebooks en nuestra librería virtual, sabíamos desde el principio que las ventas iban a ser pequeñas porque la demanda es poca y porque además no se han superado los tres obstáculos principales que dificultan el acceso al libro digital.

  1. Oferta: un rápido sondeo entre las editoriales independientes presentes en las jornadas confirmó que la mayoría no tiene claro de momento cómo poner su fondo a disposición de los lectores que demandan libro digital.

  2. Precio: el IVA del 18% aplicado al libro digital contra el 4% aplicado al libro de papel es la principal razón de que el precio final sea más elevado de lo que todos deseamos.

  3. Comodidad: el DRM de Adobe Digital Editions es engorroso y disuade a muchos lectores de comprar libros digitales. Pese a que complica el proceso compra, también hay que reconocer que hay muchos clientes fieles que compran con asiduidad. Nuestro compromiso como librería consiste en mejorar el proceso, pero miramos con envidia a plataformas de distribución como la alemana Libreka, que ofrece libros con y sin DRM.
Antes de criminalizar al usuario que descarga ediciones no autorizadas, deberíamos plantearnos si la principal acción contra la llamada ‘piratería’ no sería solucionar de manera razonable estos tres obstáculos. Nuestra experiencia en la atención al cliente confirma que muchos lectores que querrían leer determinados libros en sus dispositivos de lectura electrónicos no tienen más remedio que acudir a la oferta no autorizada para satisfacer este deseo.

Un resultado importante de las jornadas fue que editoriales, distribuidores y librerías reflexionáramos acerca de qué podemos hacer en relación con la oferta, el precio y la comodidad en la compra de ebooks en lugar de proponer medidas coercitivas.