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dimarts, 8 de març de 2011

Chardin o la mirada afortunada

Una gran exposición en el Museo del Prado (del 1 de marzo al 29 mayo 2011) sobre el gran pintor francés (1699-1779) Jean-Siméon Chardin nos vuelve a poner en contacto con un gran maestro de la pintura. Aparte del catálogo de la exposición, la editorial Nortesur acaba de publicar Chardin o la materia afortunada, un libro del filósofo André Comte-Sponville, complementado por textos de Diderot, los hermanos Goncourt —que relanzaron al pintor en el siglo XIX— y Proust, un verdadero entusiasta (cuando le pidieron en 1920 sus 10 cuadros favoritos del Louvre, en una encuesta de periódico, puso 3 cuadros de Chardin en esa lista), que escribe en su texto “Chardin y Rembrandt”:



“Hemos aprendido de Chardin que un jarrón vulgar es tan bello como una piedra preciosa. El pintor proclamó la divina igualdad de todas las cosas ante el espíritu que las contempla, ante la luz que las embellece. Nos ha permitido huir de un falso ideal para penetrar profundamente en la realidad, para encontrar allí la belleza en todas partes, una realidad que ya no es la débil prisionera de una convención o de un falso gusto, es libre, fuerte y universal; al abrirnos el mundo real nos conduce al mar de la belleza.”