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dijous, 22 de novembre de 2012

La amiga estupenda, de Elena Ferrante



Tiempo atrás leí una novela de Elena Ferrante titulada Los días del abandono, publicada por Salamandra. La disfruté y sufrí al mismo tiempo. Una mujer abandonada por el marido cae en barrena hasta tocar fondo. 


Fue brutal el dolor que sentí al ver a esa mujer perder el control. Quise gritarle para que reaccionara por ella misma y por sus hijos, pero la caída seguía, imparable, día a día. Recientemente Lumen recogió esta y dos novelas más, El amor molesto y La hija oscura, en el volumen Crónicas del desamor. Buscad tiempo para dedicárselo.

Hace unas semanas Lumen publicó de nuevo a Elena Ferrante: La amiga estupenda, primer volumen de una trilogía. En esta ocasión la historia sucede en un barrio pobre de Nápoles. Una historia llena de retratos, muchos retratos. No se trata de un barrio de personajes desdibujados sino de carne y hueso, con nombres y apellidos, con aspiraciones frustradas, anhelos, con rabia contra el mundo dirigida hacia el vecino, violencia, pobreza. Es también la historia de la infancia y adolescencia de Lila y Lenù, de su estrecha amistad, su mutua dependencia, de las oportunidades perdidas y de las aprovechadas, y de cómo las decisiones tomadas por ellas o en su nombre dirigirán sus vidas. Lila y Lenù se enfrentan contra lo que se espera de ellas, con fuerza e intentan no someterse.

La narración comienza con Lenù que, ya mayor, habla por teléfono con el hijo de Lila. Éste está intranquilo por que su madre ha desaparecido. A raíz de esta corta conversación Lenù empieza a tirar del hilo desde que éstas eran pequeñas y jugaban con sus muñecas hasta la adolescencia. Por Lenù sabemos que Lila es fuerte y no teme a nadie; ella en cambio es miedosa, pero el valor de Lila siempre la empuja hacia adelante. Hay admiración y cariño entre ellas, aunque pocas veces demostrado abiertamente. Aún así es una amistad inquebrantable.

Cèlia, de Laie Pau Claris