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dilluns, 28 de gener de 2013

El americano perfecto: Tras la pista de Walt Disney, de Stephan Jungk



 
El libro de Stephan Jungk narra la última época de Walt Disney (años 50-60) desde la óptica que un ex-empleado (despedido prematuramente de la sección de diseño gráfico de su empresa) tiene sobre el conocido magnate.



El americano perfecto se organiza como una especie de biografía de las dos últimas décadas de Walt Disney, en las que se mezclan y entrecruzan tanto las opiniones del narrador sobre el cineasta como las propias confesiones de Walt Disney sobre sí mismo en primera persona, lo que da al contenido pseudo biográfico del libro un prisma dual y a veces antagónico del personaje, ya que aparecen tanto sentimientos de amor y veneración como de odio y desprecio hacia el personaje, lo que hace que no sepamos a ciencia cierta cuál de las dos dimensiones es la que al final prima en el narrador.

El libro parece que intenta hacernos ver en la actualidad cuánto de falso mito y cuánto de "americano perfecto"  tenía Walt Disney para la sociedad americana de la época. Visión de "americano perfecto", y por ende afín a cualquier conciudadano de sus tiempos, que podría ser una visión que desde la sociedad americana se tuviera sobre la misma, y de la cual el narrador querría hacernos dar a entender su "falsedad intrínseca".

Libro en el que se desnuda, de alguna manera, al personaje (siempre desde un punto de vista que aúna sentimientos encontrados hacia él) mostrando tanto sus defectos personificados en su tremenda egolatría, su nepotismo y su poco disimulada ignorancia cultural, como sus pretendidas virtudes, encarnadas básicamente en su apego a su familia de origen, a su tierra de nacimiento y a unos valores morales ultra-conservadores, que le llevan seguramente a identificarse como un "auténtico" (en el sentido literal de la palabra) americano-medio o como muy bien titula el libro un "americano perfecto".


Conxa, de Laie Pau Claris




La aparición de la traducción al español a cargo de Cristina Núñez Pereira coincide con la representación de la ópera de Philip Glass basada en el libro, y que puede verse en el Teatro Real hasta el 6 de febrero.