Pàgines

dimecres, 4 de març de 2015

La Cata


Hace unos años leí un relato de Roald Dahl titulado La Cata en un formato práctico, por decirlo así, pero poco perdurable. El caso es que buscando lo encontré editado en catalán por Empúries bajo el titulo de Històries imprevistes  y en castellano como Relatos de lo inesperado  en Compactos Anagrama. Si La Cata me pareció genial no me lo parecieron menos el resto de historias que allí se contaban. Recuerdo entre otras a una viuda desconsolada preparando un asado para unos invitados más o menos inesperados o la historia especialmente inquietante de un jugador compulsivo con poca estima por sus dedos. Decididamente era, son, historias geniales, extraordinarias, imprevistas, inesperadas. Su lectura me llevó a recordar aquella famosa serie de televisión creada por Rod Sterling y emitida en catalán allá por los años 80 en TV3 llamada "La Dimensió Desconeguda" que, aunque jugando con la realidad, conseguía aquellos giros, aquella última vuelta de tuerca.

Recientemente la editorial Nórdica ha publicado una nueva edición de este relato ilustrada, como ya empieza a ser marca de la casa, por Iban Barrenetxea. En una historia donde apenas hay acción, de ahí que sea tan apta para llevar al teatro, lo interesante está en los detalles, los detalles en la narración y los detalles en la ilustración: el reloj, el gato, las gafas y la vieja criada. Un famoso gastrónomo esnob de aspecto y comportamiento bastante repulsivo es invitado a cenar por los Schonfield, un matrimonio burgués adinerado. Mr. Schonfield presume de ser entendido en vinos y tiene una botella especialmente preparada para tan exquisita velada. La cena y el juego comienzan. El gastrónomo mostrará todas sus habilidades y se hará dueño de la situación pero, claro está, falta el giro, un giro genial. Por supuesto ustedes también están invitados a la cena.