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dijous, 20 de juliol de 2017

Esperando a Luis Sagasti



Hoy en día, la edición digital permite tener un libro el mismo día de su publicación. Sea donde sea de la Tierra donde se haya publicado, puede volar a la velocidad de la luz a tu ordenador o tu dispositivo de lectura. Pero los libros de papel se han de mover por el espacio, siguiendo las rutas de la distribución de libros. A los que nos gusta la literatura argentina, cada verano (de aquí) esperamos con paciencia el barco que sale del invierno (de allí) repleto de las novedades de la Feria del libro de Buenos Aires (a finales de abril) y otros libros recientes. Hay uno que va en ese barco que me interesa destacar, se trata del nuevo libro de Luis Sagasti, Una ofrenda musical, que la editorial Eterna Cadencia publicó en mayo y que llegará a nuestra librería a finales de septiembre. 

Precisamente fue en septiembre de hace dos años cuando tuve noticia por primera vez de este escritor nacido en 1963 en Bahía Blanca. El diario El Pais publicó un cuestionario (titulado "Entre Messi y Cristiano Ronaldo, Proust") a Enrique Vila-Matas, al que le acababan de conceder el premio de la Feria de Guadalajara, y una de las preguntas era: 


http://www.laie.es/libro/bellas-artes/1092884/978-987-1673-37-7?utm_source=blog%20luis%20sagasti%20bellas%20artes&utm_medium=social&utm_campaign=joserecomana

¿Lo último que compró y le encantó? En Buenos Aires compré Bellas Artes, del argentino Luis Sagasti. Es un libro que explica cómo funciona el mundo. Bueno, Sagasti narra en un instante lo que en realidad es bien largo de contar. El libro es directamente genial.



Publicado en 2011, al cabo de unas semanas pude leerlo y lo encontré fascinante. El autor recibió una beca y lo escribió en Nueva York. Es un libro breve, de unas cien páginas, y tiene un ritmo, una musicalidad, que ya hacía vislumbrar una obsesión musical que el nuevo libro viene a indagar. Justo en septiembre saldrá la traducción francesa de Bellas Artes y pocos meses después Charco Press (buen nombre de editorial) publicará la traducción al inglés con el título Fireflies (Luciérnagas, que es como se titulan el primer y el último capítulo del libro). Como los meses que tarda el barco desde Buenos Aires hasta Valencia, las voces que se hacen eco de la aparición de nuevas voces literarias toman su tiempo y su espacio de resonancia en la caverna mediática.

http://www.laie.es/busqueda/listaLibros.php?keywords=luis%20sagasti&tipoArticulo=&utm_source=blog%20luis%20sagasti%20bellas%20artes&utm_medium=social&utm_campaign=joserecomana

O no. De hecho, esa entrevista de Vila-Matas apareció en un periódico de gran tirada y por internet, y nadie nunca me ha pedido el libro de Sagasti, cuando no hay medias tintas en lo que dice, es una recomendación brutal y explícita y sin ambigüedades. No dejan de sorprender los caminos pedregosos que a veces toman los libros para llegar a sus destinatarios potenciales...

En Bellas Artes aparecen sus temas predilectos: el secreto del mundo, el frío cósmico frente al fuego y las historias que nos contamos a su alrededor, los haikus, el arte y la historia trágica del siglo veinte, la importancia y la impotencia de la poesía y el pensamiento, ya aparecen Bach y Glenn Gould, pero también el tinnitus y Sun Ra, la música de las esferas, Ligeti, los astronautas (en página 85: “Yuri Gagarin, con voz firme, exclama: ‘No veo a ningún dios aquí arriba’. Lo que se dice tener los huevos bien puestos”), Glenn Miller, más bichitos de luz, luciérnagas y estrellas (pág. 99. "Hay un ilegible haiku gigante inalterable arriba de nuestras cabezas cada noche", "Está escrito en todos los idiomas al mismo tiempo. Los del pasado y los del futuro. O sea que sólo un bebé puede leerlo. Pero los bebés no miran las estrellas. A la noche, duermen").

Es tremendo cómo resuenan temas que recientemente trataron Didi-Huberman en Supervivencia de las luciérnagas (Abada, 2012). Calasso en El cazador celestial (Adelphi, 2016), donde habla del firmamento como el primer libro de la humanidad o  Agamben, en El fuego y el relato (Sexto Piso, 2016), donde cita el final del libro de Scholem sobre la mística judía, que hace decir al Rabí Israel de Rischin:


"No sabemos ya encender el fuego, no somos capaces de recitar las oraciones y no conocemos siquiera el lugar en el bosque: pero de todo esto podemos contar la historia." Y, una vez más, con eso fue suficiente 


y toma esta cita como alegoría de la literatura. El artículo de Agamben acaba así: 


En la vida de los hombres ocurre algo semejante. Es cierto, en su inexorable curso, la existencia, que parecía al inicio tan disponible, tan rica en posibilidades, pierde poco a poco su misterio, apaga una a una sus fogatas. La existencia, al final, sólo es una historia insignificante y desencantada como todas las historias. Hasta que un día —tal vez no el último, sino el penúltimo— por un instante reencuentra su encanto, pierde de golpe su desilusión.



Una ofrenda musical, el nuevo libro de Luis Sagasti, toma a Bach y las Variaciones Goldberg, el tema del sueño y la música, el misterio emocionante del lenguaje musical, que nos conmueve y nos acompaña desde tiempo inmemorial, y de buen seguro tendrá ese sello Sagasti de relacionar un montón de cosas humanas y sacar chispas brillantes de pura buena literatura.

http://www.laie.es/libro/una-ofrenda-musical/1210956/978-987-712-120-9?utm_source=blog%20luis%20sagasti%20bellas%20artes&utm_medium=social&utm_campaign=joserecomana

Me gusta pensar en ese barco surcando el océano ahora mismo, en la noche, repleto de libros y alfajores y lo que sea que envíen más desde allá, bendita Argentina que nos ha dado tantas alegrías, incluido el pibe de Rosario, por supuesto.


José, de Laie Pau Claris